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Los dichos de Fáfnir - Edda Mayor


Fafnismal "los dichos de Fafnir"


Sígurd y Regin fueron a Gnitaheid, y allí vieron las huellas del

camino de Fáfnir cuando reptaba al agua. Sígurd hizo allí un gran

agujero en el camino y se metió en él. Cuando Fáfnir dejó su oro,

resopló veneno, y éste le cayó en la cabeza a Sígurd. Pero cuando

Fáfnir pasó sobre el agujero, entonces Sígurd le clavó su espada

hasta el corazón. Fáfnir se revolvió golpeteando con la cabeza y la

cola. Sígurd salió del agujero, y ambos se miraron el uno al otro.

Fáfnir dijo:

1 "Muchacho, muchacho,
¿de qué muchacho naciste?
¿Hijo de quién eres tú?
Tu espada brillante teñiste en Fáfnir.
Corazón a través me pasó!"

Sígurd le ocultó su nombre porque se creía antiguamente qu elas

palabras de un hombre marcado de muerte tenían gran poder si

maldecía a su enemigo por su nombre. Dijo:

2 "Noble criatura errante me llamo;
hijo sin madre soy;
padre no tengo como otros hombres;
camino yo siempre solo."

Fáfnir dijo:

3"Si padre no tienes, como otros hombres
¿cómo que fuiste engendrado?"


Sígurd dijo:

4 "Ignorada de ti mi estirpe digo
ni sabes tampoco de mí:
!Sígurd me llamo, fue Sígmund mi padre!
Yo te maté con mi espada!"

Fáfnir dijo:

5 "Quién te incitó? ¿Porqué a matarme,
di, te dejaste incitar?
Te foguena los ojos; fue fiero tu padre.
De él tu furor heredaste!"

Sígurd dijo:

"Mi valor me incitó, me asistieron mis manos
y esta mi espada cortante;
nunca es bravo llegando a mayor
el cobarde que fue de muchacho."

Fáfnir dijo:

7 "Si huebieses crecido entre pechos amigos,
valiente yo sé peliarías,
mas cautivo eres tú y en guerra tomado.
!Siempre los presos tiemblan!"

Sígurd dijo:

8 "Haces, Fáfnir, mofas de mí
por faltarme el amor de mi padre.
!Cautivo no soy, aunque en guerra tomado!
Bien suelto me ves que estoy!"
Fáfnir dijo:
9 "Palabras de escarnio las piensas todas,
mas esto en verdad te digo:
Mi oro sonante y rojo tesoro,
mis anillas serán tu muerte!"

Sígurd dijo:

10 "Hombre ninguno riquezas goza
después de un día fijado;
por fuerza los hombres llegada su hora
han de partir para el Hel"

Fáfnir dijo:

11 "Tu sentencia de nornas tendrás ante el cabo,

tu vida de mico ignorante!
Te ahogarás en el mar,
contra viento aunque remes!
En todo el marcado peligra!".

Sígurd dijo:

12 "Dime, oh Fáfnir, pues sabio te llaman
y mucho tú bien conoces:
¿Qué nornas son las que auxilio prestan
naciendo de madres los hijos?"

Fáfnir dijo:

13 "De diversas familias descienden las nornas,
no son de la misma todas:
nacida de ases, nacidas de elfos,
nacidas de Dvalin las hay."

Sígurd dijo:

14 "Dime, oh Fáfnir, pues sabio te llaman
y mucho tú bien conoces:
¿Cuál es la isla en que Surt y los dioses
licor mezclarán de espadas?".

Fáfnir dijo:

15 "Oskópnir se llama donde todos los dioses
juegos de lanzas tendrán;
el Bífrost se rompe cuando el puente pasan,
sus caballos por aguas nadan."

16 "Con Yelmo de Espanto me estuve ante todos
cuando yo sobre el oro yacía;
pensábame yo, yo solo, más bravo
por muchos que enfrente tuviera."

Sígurd dijo:

17 "Yelmo de Espanto a nadie lo salva
cuando se lucha con furia;
pronto descubre quien da con muchos
que nadie les puede a todos."

Fáfnir dijo:

18 "Vomité yo veneno en las joyas tendido,
la herencia que fue de mi padre."

Sígurd dijo:

19 "Oh Bravo dragón! Vomitabas tú mucho,
bufabas con ánimo fiero:
mayor en los hombres se hace la ira
cuando se lleva ese yelmo."

Fáfnir dijo:

20 "Consejo, Sígurd, ahora te doy:
monta y regresa a tu casa.
Mi oro sonante y rojo tesoro,
mis anillas, serán tu muerte!"

Sígurd dijo:

21 "Consejo tú diste, mas yo en mi caballo
por el oro iré del brezal.
Herido de muerte, oh Fáfnir, quedas!
Que hel consigo te lleve!"

Fáfnir dijo:

22 "Traición me hizo Regin, traición él te hará,

por él los dos moriremos.
Ahora de Fáfnir la vida acaba.
Mayor en poder tú fuiste!"

Regin se había alejado mientras Sígurd mataba a Fáfnir, y volvió

luego cuando Sígurd limpiaba la sangre de su espada. Regin dijo:


23 "Gloria a ti Sígurd! Victoria ganaste
y Fáfnir su vida acabó.
De todos los hombres que el mundo pisan,
a ti yo te digo el más bravo."

Sígurd dijo:

24 "Nunca se sabe en encuentro de hombres,
(de hijos de grandes dioses),
quien luchará el más bravo;
valientes hay que jamás con la espada
rajar un pecho supieron."

Regin dijo:

25 "Gozoso, Oh Sígurd, feliz por tu hazaña,
limpias la Gram en la hierba.
Tú con tu espada a mi hermano mataste,
mas parte también yo tuve."
Sígurd dijo:

26 "Tú me incitaste a que aquí cabalgara
pasando la santa montaña;
porque tú me tildaste, el dragón fulgurante
vida y riquezas perdió."

28 Cuando en Fáfnir teñí mi cortante espada,
lejos estabas tú entonces;
yo me enfrenté con el fuerte dragón,
tú en el brezal dormías."

Regin dijo:

29 "Todavía con vida en este brezal
el viejo gigante estaría
si tú no tuvieras tu hierro cortante,
la espada que yo te forjé."

Sígurd dijo:

30 "Más sirve el valor que poder de espada
cuando con furia se lucha;
victoria yo veo que el bravo alcanza
por poco que corte su hierro.

31 Mejor con bravura que no sin bravura
se está en el juego de guerra;
mejor con arrestos que no con miedo,
no importa qué cosa ocurra."

Regin se fue entonces para Fáfnir y le sacó el corazón con su espada

Rídil, y luego se bebió la sangre de su herida. Regin dijo:


27 "El corazón de Fáfnir, en tanto yo duermo,
pónmelo, Sígurd al fuego:
carne es ésa que quiero comerme
después que su sangre bebí."

Sígurd tomó el corazón de Fáfnir y lo puso a asar pinchando en una

rama. Cuando y ale pareció que estaba bien asado y la sangre salía

del corazón, entonces lo tocó con un dedo para ver si estaba tierno.

Se quemó entonces y se metió el dedo en la boca. pero así qu ela

sangre del corazón de Fáfnir le tocó la lengua, aprendió el lenguaje

de los pájaros. Oyó unos pardillos que piaban en unas ramas. Un

pardillo dijo:

32 "Allá está Sígurd manchado de sangre,
el corazón de Fáfnir al fuego él asa;
haría muy bien el que anillas regala
si él se comiera esa carne de vida."

El segundo dijo:

33"Allá está Regin maldades tramando,
va a traicionar al que en él confía;
enreda con rabia perversas palabras,
proyecta el maligno vengar a su hermano."

El tercero dijo:

34 "Córtele él la cabeza al viejo
y váyase el brujo al Hel!
Para él se lo coja el tesoro todo,
el mucho en que Fáfnir yacía!"

El cuarto dijo:

35 "Por hombre avisado yo lo tendré
si sigue el consejo que, hermanas, le damos.
Que mire por sí y que al cuervo alegre!
Adivino yo al lobo que orejas asoma!"

El quinto dijo:

36 "Por poco avisado yo lo tendré
al árbol de guerra, al señor de la tropa,
si él al hermano lo deja escapar
habiéndole al otro vejez quitado."

El sexto dijo:

37 "Muy necio es él, pues aún no mata
a ese su mal enemigo;
yace allí Regin, aquel que lo engaña,
y él su traición no la ve."

El séptimo dijo:

38 "La cabeza le corte al gigante del frío
y él las anillas tome!
Dueño y señor serás tú entonces
del tesoro que Fáfnir tenía!"

Sígurd dijo:

39 "No para Regin querrá el destino
que él la declare mi muerte.
Muy prontamente los dos hermanos
al Hel ahora se vayan!"

Sígurd le cortó la cabeza a Regin y luego se comió el corazón de

Fáfnir y se bebió la sangre de los dos, de Regin y de Fáfnir. Sígurd

oyó entonces lo que dijeron los pardillos:

40 "Coge, oh Sígurd, las rojas anillas.
Nunca un rey ante nada se arredra!
Una yo sé la niña más linda,
con oro ataviada, si es que la logras.

41 " A la casa de Giuki van verdes senderos,
allá el caminante el destino lo lleva;
excelso aquel rey una hija tiene
que tú pedirás, oh Sígurd, de esposa.

42 Una sala hay arriba de Hindarfial,
toda por fuera cercada de fuego;
hombres la hicieron de mucho saber
con muy refulgentre llama del río.

43 La dormida valkiria yo sé en la montaña,
sobre ella se eleva el estrago del tilo;
con espina de sueño Ygg la pinchó
porque no mató hombres como él quería.

44 Vesla muchacho, a la moza del yelmo
que el campo de guerra
en Vingskórnir partía.
No puede Sigrdrifa, oh noble Skioldungo,
romper el sueño! Lo mandan las nornas!"

Sígurd montó en su caballo y siguió las huellas de Fáfnir hasta su

madriguera, y la encontró abierta y con puertas y marcos de hierro;

de hierro eran también todos los puntales de la casa, que estaba

cavada bajo tierra. Sígurd encontró allá muchísimo oro y llenó de él

dos arcas. Cogió el Yelmo de Espanto y la cota de malla de oro y la

espada Hrotti y muchas magníficas piezas, y cargó de oro aquello

sobre Grani, pero el caballo no quiso echar a andar hasta que

también Sígurd se le montó encima.

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